Tarda en llegar, pero al final: la convocatoria de Maxi Arce y Gonza Alfonso

Por: Gastón Surace.

La historia de Maxi Arce y Gonza Alfonso tranquilamente puede ser la historia tuya, la de tu amigo, la de tu vecino, la de cualquiera de nosotros. Una historia basada en el esfuerzo y la resiliencia, con el ADN bien argentino. Su convocatoria al mundial de Qatar no es casualidad.

Porque vivir del pádel, si no sos una pareja top, nunca fue fácil. Seguir el circuito profesional muchas veces significa dar un salto al vacío, apostar a que ese resultado que necesitás finalmente llegue. Dar clases para poder solventarte, buscar sponsors, depender de alguien que confíe en vos y, muchas veces, elegir entre seguir persiguiendo el sueño o asegurarte un poco el futuro para poder seguir soñando.

Maxi Arce y Gonza Alfonso encontraron en A1 un lugar donde podían competir, ser protagonistas y, sobre todo, vivir del deporte que amaban. Quizás no estaban jugando contra los mejores del mundo, pero estaban jugando. Y seguían construyendo.

Maxi alguna vez generó polémica diciendo que los jugadores de A1 también debían ser considerados para la Selección. En el fondo, quizás simplemente estaba diciendo algo que él sabía hacía tiempo: sentía que estaba para más. Gonza fue el primero que se animó a dar el salto.

El mismo Gonza que años atrás veíamos peleándola en el AJPP, el mismo que junto al Tolito Aguirre se convirtió en una de las caras del A1, hoy tiene 30 años y está viviendo un 2026 inolvidable. Y como si la historia necesitara un guion, unos días antes de que saliera la lista, Agustín Tapia pidió públicamente por él: dijo que por el nivel que estaba mostrando “merece ir a la Selección”.

¿Qué mejor manera de coronar tantos años? Después llegó la confirmación. Gonza Alfonso, Mundial.

Y Maxi fue el segundo que se animó. Después de aquel llamado de Stupa para jugar en Málaga y de ese torneo que terminó en cuartos de final, algo cambió. Pero quizás no cambió en Maxi. Cambió en la mirada de los demás.

Porque él nunca dejó de creer. Ese mismo jugador que había tenido que hacer rifas, dar clases y hasta trabajar de delivery para poder costear su carrera, terminó llegando a Premier Padel y hoy, apenas poco más de un año después de su debut, es uno de los ocho elegidos para representar a Argentina en un Mundial.

Maxi y Gonza somos todos nosotros, son un ejemplo de vida y superacion, la historia de ellos nos representa en el día a día, nos invita a creer que los sueños se pueden cumplir , es la historia de que con sacrificio la oportunidad puede llegar. Tarda en llegar pero al final hay recompensa.